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Mostrando entradas de enero, 2009

Tiempos inconjugables. (¿Recuerdas el futuro?)

Tiempos inconjugables. (¿Recuerdas el futuro?) Ahora Ahora comprendo por qué Mina tenía una papa, un encendedor y una navaja en su bolsa de mano. Ahora entiendo por qué era como era… Y sin tan solo supiera ahora cuánto frío tengo. Qué frágil era, lo recuerdo ahora. Pero empecemos a recordar mejor cómo era antes de ahora. Siempre Siempre supe que Mina era algo rara, y siempre había pensado que se metía algo de drogas; esa inhibición salvaje que ella siempre tuvo, ese encanto de civilizado salvajismo no podía ser natural. Por ejemplo, Mina siempre decía el lado sucio de las cosas, pero en un tono tan elegante que parecía una declamación poética, y sin embargo, uno siempre se reía de sus chistes vulgares. También recuerdo que era algo estereotipada; y sin embargo, sabía que era una máscara casi pegada al rostro. Recuerdo que siempre me decía que odiada ser un antifaz con cuerpo, que si hubiera podido se arrancaría la cara con tal de no tener antifaz. Pero ese antifaz la protegía, y sólo ...

Pasos de Ceniza

Pasos de ceniza el anterior me recuerda al siguiente Agua escurridiza Destino de digna serpiente Camino y camino en la espalda un cuchillo Los versos libres me liberan pero a la vez me condenan Respiro por los poros de los verbos de los sutantivos, de los adverbios Miro por los ojos de las "o" y me cuelgo en la curva de la "j" Amargura, palabra más larga que alegría y sin embargo menos llana La tortura de depender de algo la locura de ser adicto a tí Musa de las letras Ángel de las teclas Entre espacios cabalgo No me conformaría con decir solo sí Letras, letras que me abrazan que me aferran a la vida como si de ellas dependiera también su vida Pues claro, ellas son mis hijas y yo soy su dueña pero al parecer ellas dicen: "Es nuestra señora mas nosotras la poseemos a ella"

Mi faisán se ha escapado

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Perdí a mi querido faisán Era dorado con negro Lo cuidaba con amapolas Lo protegía con mi voz Me decían que me convenía más pavo real que un faisán Yo no les hacía caso Incluso malcrié a mi faisán Yo no quiero un ruiseñor, señor Quiero de vuelta a mi faisán, carnal Yo no quiero un pavo real, carnal Quiero a mi querido faisán, faisán Tengo miedo que él muera en el frío del olvido Creo que huyó porque enjaularlo Quise entre barrotes de oro Por las noches lo escucho cantar con su voz silvestre Eso me pasa por petimetre ¿Ahora que hago sin él? Yo no quiero un ruiseñor, señor Quiero de vuelta a mi faisán, mortal Quiero recuperar a mi faisán Aunque lo haya ahuyentado de mi lado no quiero que muera en el valle helado Creo que incluso ya hasta me ha olvidado !Oh, adorada ave dorada! Aún siendo negro tenías de oro las alas Tus ojos no temían a la aurora Y ahora lloro por tu cruel demora Tu partida de mi marchito jardín Fue por la culpa de una silla vacía Quiero de vuelta a mi faisán Se ha llama...

Nocturno

Oh, metáfora, símil, figura Noche profunda sin luna Cuánto te asemejas a su locura Eres retrato de su cruel ternura Él es tan frío como tu atmósfera Evocando a tu lunar esfera Tus estrellas que parpadean Son como sus anhelos que flaquean ¿Qué haré sin él? Su helada sonrisa es lineal constelación Sus pestañas húmedas me recuerdan a Orión Oscura noche, me recuerdas su silueta enfundada En misterio e indiferencia olvidada ¿Qué haré sin él? Eclipsadísimo como es, Frágil cristal negro con resplandores Fuegos fatuos de inertes emociones Tibio óleo negro y plateado Con los diamantes del desdénse ha coronado Soy prisionera de su ciclo lunar Una pasajera de su memoria ¿Qué haré sin él?

La Muerte del Ángel

¡Ha caído un ángel sobre el suelo inmundo! Ha ensuciado sus alas con la tierra de este mundo, con el barro de este abismo se ha deshecho el rostro lo blanquecino de su espalda, ante él yo me postro ¡Ha caído un ángel sobre el suelo, y Dios hace oído sordo! ¡Ha muerto un ángel sobre el polvo y Dios lanza un grito mudo! Las alas asquerosas ya de pecados sin atricción las heridas putrefactas de pus y traición El cabello ahora es negro después de ser albino El corazón es de piedra pues así mejor le convino Sobre su pútrido cadáver las hienas copulan Sobre su existencia divina los hombres formulan ¿Dónde está tu Dios, luz bella? ¿Dónde están las notas que en cielo cantabas a capella? Ángel muerto, ángel desterrado tú sí que conoces de la maliciosa miseria de la puta soledad eterna del horrible rostro cicatrizado Ángel que resucitas, no a los tres días, si no a los tres instantes a pesar de las risas, de las burlas constantes no para ascender al cielo sin deformes testigos si no para descen...

Verso I

Hilos de sangre que mi carótida desprende ahogado está el torrente en el cayado y sólo porque esta noche la soledad no se desprende grito inconsciente, tal vez incoherente a la razón el rostro y la voz he cortado Música que tras mi cráneo danza hilos de tinta en los que mi alma descansa condenada estoy a vagar en el día a día en la soledad, la indiferencia y la medianía Perforadas alas me hicieron en la espalda para en los agujeros empastar la cadenas bélica derrota a capa y espada Incluso me han arrancado las delgadas antenas criogenizada vida, así congelados los nervios No soy más que un espejo tirado, al cual pisotean los evos