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Mostrando entradas de agosto, 2011

Ofelia 2

-Es que debería de leer esto, es muy interesante.El único reloj hecho con el oro llevado de la conquista a Alemania, con un engranaje perfecto, con zafiros y lapislázulis y hecho de la madera del árbol donde se colgó... - -¿Lo va a comprar o no, señor?- El vendedor lo miraba con hastío y cansancio a través del humo de su cigarro. Antonio había estado buscando documentos que avalaran la existencia del reloj "Traumfräulein" que aparte de su fama por la exquisitez de su diseño, era conocido por la leyenda negra que lo acompañaba. Decía que sólo unas cuantas personas habían logrado verlo pero que al poco tiempo se suicidaban ahogándose, por lo que al reloj también se le conocía como "La Dama del Lago". Antonio compró el viejo libro que describía al reloj. Y no encontró escrito en él nada que no supiera. Que había sido posesión de un joven noble alemán del siglo XIX hasta que enviudó y tiró el reloj al agua, en recuerdo de su amada esposa, quien a causa de un aborto se h...
Entre los lazos, las cuerdas y los nudos intrincados laberintos de carne en los que se transforman los cuerpos desnudos, para mí son esculturas palpitantes son poesía de la flor de las pieles. Las marcas en las muñecas y tobillos, las manos acalambradas por detrás son el éxtasis del verso interrumpido son la cicatriz de las palabras y del ruido. Tantas rosas hechas de trenzas de algodón, tantas poses, tantas pinturas del mismo color, ¿qué serías tú entrelazado con las cuerdas, serás vanguardia o serás un pálido esbozo hecho por una réplica de "La Piedad"? ¿Realmente importa o conseguirás autenticidad por tu propia piel y por tu propia maestría en el arte del bondage?

Cuadraplegia

¿Y qué? Si un niño somnoliento me ha cortado la lengua no me importa. Si jugando con veneno me paralizó las manos, eso no me altera. Sigo mirando y eso me basta para que nadie más me quite mi lugar, nadie como yo, nadie te perdonará tu ausencia, nadie más te dejará partir como yo lo hago, tranquilamente, sin escenas más que en mi mente encarcelada por el silencio de mi autocontrol. Mi voluntad no te alcanza porque ni siquiera puedo mover un dedo, si supieses que mueves mi alma y que está ya amoreteada yace de chocar contra mi piel, ahora mi cárcel. Si te vas y cruzas esa puerta no puedo gritar para detenerte, aunque luche contra los barrotes en los que se tornaron mis pestañas jamás encontraré el débil que me permita escapar. Regresa, te lo imploro a carcajadas entre sueños, y no despertaré para llamarte y escucharme decir que lo harás-

Hipótesis

Me corta el aire la respiración, dices mientras me miras inquieto, como si el cielo me volteara a ver con todo su peso insoportable y con todo su azul sacado hasta de la última gota de los ríos me empapara a borbotones de agua fría y punzante, e interrogas. Respondo entrecortado con un nudo en la garganta ¡Los nudos! Si supieran los demás cuánto significan para mí dos cuerdas entrelazadas, como si en la rueca fatal hubiera un enredo entre tus hilos y los míos. No divagues, me interrumpes. La oscuridad nos interrumpe, el silencio zumba en nuestros oídos, ah la música del suelo helado... ¿Quieres que te abrace a ti, mi susceptible? Podría hacerlo y lo haré sin titubear, sólo trata de no desvanecerte entre mis brazos como sueles hacer mientras me cuelgo de tu cuello. Y a balazos del barril de un revólver me ahuyentarás el sueño esta noche, no podré dormir recordándolo, cayendo antes de aterrizar en la almohada. De nuevo, una y otra vez la luz de la ventana me recordará esos días en donde ...