Un cuento azaroso (incompleto
Tardé mucho en darme cuenta de que estaba dentro de una ilusión suya. Mis movimientos no eran totalmente míos, al estar dentro de su fantasía, inevitablemente había algo de ella en mí. Pero no estaba solo, extrañamente también estaba él, Esteban, a quien ella admiraba tanto. Era un mundo extraño y delicadamente iluminado, sorteado por laberintos de arbustos y estatuas marmóreas, paredes negras y pulidas, los pisos en ajedrez pulcros y resbaladizos. El cielo estaba completamente oscuro, con sólo la luna creciente perforándolo casi dolorosamente. Tenía la inquietante sensación de que tenía que encontrar a Leonora y despertarla, el mundo parecía decaer poco a poco... -Por la expresión de tu rostro, te acabas de dar cuenta de que estamos dentro de un sueño suyo- dijo Esteban, encendiendo un cigarrillo cuyo humo hacía figuras excéntricas en el aire, algunas antropomórficas. -Si, supongo... Aunque no sé muy bien en dónde estoy, sé que encontraré a Leonora y saldremos de aquí- contesté con un...