El Colibrí
Centelleas y palpitas como un jade vivo y extravagante
entre las ramas secas de un viejo árbol, ¡eres tan pequeño!
El sueño de un sueño que me despertó de una pesadilla,
no comprendes el peligro que te acecha afuera, todavía...
Si inclusive la luz te arranca los colores
y el viento sólo esparce tu fragancia,
acércate a mí, mi desahuciado,
camina conmigo, mi indefenso,tan frágil
no sería un crimen encerrarte en una campana de cristal
Pero, ¿si la sangre que en tí vive te corroe las venas
y el aire sólo te erosiona al respirar?
Será entonces necesario que aún te quite el brillo de los ojos,
te encierre en la más profunda oscuridad
que incluso la vida, el más suave palpitar
te desgaste, te corrompa, de pluma a hueso
¿Será verdad?
entre las ramas secas de un viejo árbol, ¡eres tan pequeño!
El sueño de un sueño que me despertó de una pesadilla,
no comprendes el peligro que te acecha afuera, todavía...
Si inclusive la luz te arranca los colores
y el viento sólo esparce tu fragancia,
acércate a mí, mi desahuciado,
camina conmigo, mi indefenso,tan frágil
no sería un crimen encerrarte en una campana de cristal
Pero, ¿si la sangre que en tí vive te corroe las venas
y el aire sólo te erosiona al respirar?
Será entonces necesario que aún te quite el brillo de los ojos,
te encierre en la más profunda oscuridad
que incluso la vida, el más suave palpitar
te desgaste, te corrompa, de pluma a hueso
¿Será verdad?
Pero si el colibrí solo vive porque y para que su corazón lata, la sangre le corroe las venas y el oxígeno lo desgasta, pero encerrarlo no sería más que matarlo al final su felicidad crecerá por estar encerrado y morirá más rápido que afuera, en el mundo, déjalo que vuele y se canse que una prisión de cristal es más mortal que esquivar las dagas de la realidad
ResponderEliminar*su infelicidad crecerá
ResponderEliminarDetecto un suave sabor a angustia, a desazon. Un temor reverente, como si en toda vuestra angustia, el colibri (veo que nuevamente recurres a esta figura) sea aun mas desgraciado. Pareces experimentada en esa clase de quebrantos, pero aun mas deseosa de socorrer al que sufre tales angustias.
ResponderEliminarMe gusta mucho, Espero poder discutir de nuevo pronto.
-J.C.-