Supongamos
Sí, uno puede pensar, sumergiéndose en las oscuras corrientes de las ensoñaciones diurnas, que todo está conectado de alguna u otra manera. Para pasar el tiempo solamente imaginemos por un segundo que yo te veo. Sí, parada frente a ti, mi mirada cruzando mesas, sillas y las espaldas y perfiles de otras personas. ‘¡Increíble!’ podrás pensar, tallándote los ojos creyendo que es un espejismo. Pero supongamos que esta vez no es así y realmente, realmente estoy frente a ti. Con los ojos negrísimos clavados en los tuyos más claros, una sonrisa q...