¿Donde están mis 15 min de fama?

Está bien... si uno lo piensa detenidamente, tal vez Alejandro estaba exagerando, se había quedado atrapado dentro de una vitrina de la cual no había salida.
"Obvio ¿no?, si hubiera salida no estaría atrapado ¿o si?"
Veía rostros desfigurados pegándose al aparador de cristal, rostros como de cera, como máscaras hambrientas de su imagen.
Alejandro repasaba una y otra vez el mantra que su psicólogo le había recomendado cuando le diera un ataque de claustrofobia
"Grandes espacios abiertos, ¿es ese?"

Los rostros pegados al cristal lo excrutaban, Alejandro daba de vueltas sobre sí mismo en el suelo... no podía soportarlo.
Los rostros le aventaron entonces rosas rojas, que al chocar con la vitrina se transformaban en un líquido rojo parecido a...
"¿La sangre?"

Alejandro entonces se retorcía cada vez más, cada vez más fuerte, y los rostros aplaudían in crescendo pensando que su ataque de pánico era una actuación que el maniquí robótico dentro de la vitrina parecía más humano que nunca.

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