Y...
Y puedo regresar al embrión abandonado y darle de comer como a un hermano improvisado puedo dejarme con el insomnio mientras tu duermes puedo curar tus heridas mientras tu me hieres soñar con la vereda, intoxicada de ilusiones fingir que no me duele, en apagadas convulsiones sentir una y otra vez la náusea en el intestino los temblores imaginarios del destino Pero jamás podría, y eso no me lo pidas regresar al ya empolvado nido a esa querencia entre cuatro esquinas