Ovoide I
Seguir con la mano enfundada en un bolsillo adormilada contando los segundos, pasar frente a árboles fecundos sin saber hacia donde se va Se tiene el camino dentri y el viento cruel, y a la vez tierno nos desgarra las pieles del deseo nos reclama como el buitre a Perseo otrora desafiante sin consecuencias gritar, exclamar maledicencias seguir al lobo en su camino huir, huir del último vestigio que roto nos mira como mudo testigo y lograr de una vez por todas romper el cascarón que nos aísla y caminar entre cáscaras rotas descalzo, ileso de sus blanquecinas gotas.