Angustia
Pequeña y frágil te integraste a mí
Tú, pequeña duda, convertida en araña
me encierras en tu enigma, me encierras aquí
justo cuando te daba por muerta y enterrada.
Grácil quimera hecha de humo y confeti
eres una pasajera, un cisticerco en mi cerebro
eres en la puerta de la esperanza Cancerbero
Eres el letrero en mi espalda que reza "Imbécil".
Me carcomes desde adentro,
cual parásito, cual veneno,
y pérfida ahondas en mi más oscuro pensamiento
para pervertirlo en un miedo sin fundamento.
Eres cuatro paredes a cuatro centímetros de mi alma
eres cama de clavos ácidos convertida en almohada.
Todo se reduce a una simple pregunta que no alcanzo a pronunciar
necesito gritar pero no tengo lengua...
Y si alguien pudiera adivinar
y por un momento darme tregua
de esta inútil batalla contra la pared
de donde salen rostros deformados por el pánico
y contra el foco, hacia donde se dirigen palomillas guiadas por un cántico
que no alcanzo a escuchar pero siento cómo me perturba...
¿Por qué nadie me oye desde ésta mi corroída tumba?
Tú, pequeña duda, convertida en araña
me encierras en tu enigma, me encierras aquí
justo cuando te daba por muerta y enterrada.
Grácil quimera hecha de humo y confeti
eres una pasajera, un cisticerco en mi cerebro
eres en la puerta de la esperanza Cancerbero
Eres el letrero en mi espalda que reza "Imbécil".
Me carcomes desde adentro,
cual parásito, cual veneno,
y pérfida ahondas en mi más oscuro pensamiento
para pervertirlo en un miedo sin fundamento.
Eres cuatro paredes a cuatro centímetros de mi alma
eres cama de clavos ácidos convertida en almohada.
Todo se reduce a una simple pregunta que no alcanzo a pronunciar
necesito gritar pero no tengo lengua...
Y si alguien pudiera adivinar
y por un momento darme tregua
de esta inútil batalla contra la pared
de donde salen rostros deformados por el pánico
y contra el foco, hacia donde se dirigen palomillas guiadas por un cántico
que no alcanzo a escuchar pero siento cómo me perturba...
¿Por qué nadie me oye desde ésta mi corroída tumba?
tus versos melancólicos siempre me llevan a un estado de inquietud, a sentirme morir, pero no es la muerte, es la vida riendo que me toma de la mano, me libera de mis ataduras y me lleva a lo lejano mientras leo sobre mil cosas que aun no alcanzo a comprender del todo, porque solo las percibo con mis sentidos, no con los tuyos. Gracias por compartir con este humilde eternauta tus versos. Este mundo necesita menos políticos y economistas y mas poetas y pensadores.
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