Indolencia. (texto que no debería de publicar)
Cuando pasas tú, atravesando la sala
con tus ojos de noche y gesto indiferente
con la expresión de un ángel que se limpia el ala
del polvo y la sangre de una guerra permanente,
es entonces cuando mi sangre me golpea el rostro
el calibre de mis venas se engrosa dolorosamente
mi carne baila en éxtasis, por una mirada tuya solo
y mi espíritu se me congela entre mi garganta y el vientre.
Tu sonrisa retorcida que, como un trazo,
cruza triunfalmente tu semblante
con una mueca, con algo tan escaso
como un guiño o un suspiro palpitante
al igual que espejos que se reflejan entre ellos
así tú me llevas a bosques lejanos, a desiertos.
Tu ingenuidad disfrazada de idolencia,
tu timidez disfrazada de la más helada indiferencia
te hacen a tí, estatua de la más viva carne,
mi adoración, mi éxtasis entre la monotonía de las tardes.
con tus ojos de noche y gesto indiferente
con la expresión de un ángel que se limpia el ala
del polvo y la sangre de una guerra permanente,
es entonces cuando mi sangre me golpea el rostro
el calibre de mis venas se engrosa dolorosamente
mi carne baila en éxtasis, por una mirada tuya solo
y mi espíritu se me congela entre mi garganta y el vientre.
Tu sonrisa retorcida que, como un trazo,
cruza triunfalmente tu semblante
con una mueca, con algo tan escaso
como un guiño o un suspiro palpitante
al igual que espejos que se reflejan entre ellos
así tú me llevas a bosques lejanos, a desiertos.
Tu ingenuidad disfrazada de idolencia,
tu timidez disfrazada de la más helada indiferencia
te hacen a tí, estatua de la más viva carne,
mi adoración, mi éxtasis entre la monotonía de las tardes.
Interesante trabajo.
ResponderEliminarMe llama la atención la métrica inexistente, a su vez esta acompasada por una serie de versos de ritmo roto, intermitentes y al tiempo constantes. Me remite a los textos tardíos de Wallada, la Omeya.
Me gustaría comprender el por que del subtitulo, pero como me han dicho muchas veces, en mi afición por indagar me puedo levar malas experiencias. Y es que, aunque la curiosidad mató al gato, logro desvelar todos los misterios.
-J.C.-