Ruta 37

Corrí por la carretera vacía, la luna llena iluminaba el desértico paisaje. Seguramente la temperatura era menor a cero, pero el esfuerzo de haber estado corriendo durante horas me había calentado al extremo de quitarme el abrigo. No podía encontrar su carro, la nota decía que estaría en la ruta 37 a las 3 am y que si llegaba después sólo encontraría el coche hecho pedazos ardientes.
Pero no era justo.
Él sabía perfectamente cuán impuntual soy, incluso cuando es un asunto de vida o muerte. (Nunca cambiarás, ¿verdad?)
Estoy en la ruta 36.
2.44.
No iba a correr un kilómetro en menos de tres minutos. Cómo le encanta hacerme sufrir y él sabe que yo sé cuánto adora hacerme sufrir. (Así como tú a mí)
Ruta 37 a 700 m.
2.55
El cansancio es tanto que tengo ganas de vomitar, pero no hay tiempo ¡nunca lo hay, maldita sea! (Claro que lo hubo, 6 meses de espera mía... ¿Acaso no contaron?) En su nota dijo que si mi respuesta era "sí" fuera al sitio antes mencionado, si era negativa sólo tenía que llamar a la policía para informarles de un suicidio. Él siempre había sido así de dramático y teatral, digo no se iba a suicidar con un simple disparo en la cabeza, no, tampoco sería con sobredosis de medicamentos y alcohol (eso ya lo intenté, hermosa) tenía que demostrar que tan inteligente era y eso sería construyendo una bomba para llevarla en el asiento trasero de su coche y justo en la ruta 37 ensamblarla en su carro, subirse en él y hacerlo volar en pedazos encendiendo su auto. (¿Pero acaso no fue eso lo que tanto te atrajo de mí?)
500 m
2.58
Me dolía todo el abdomen y no podía dejar de jadear, inevitablemente vomité en el helado pavimento de la carretera. Pero no me detuve. Él había cometido la estupidez de enamorarse de alguien bonita pero lo malo no era eso, sino que ella lo sabía y lo usaba en su beneficio . Y ella había cometido la estupidez de darle esperanzas, sólo para que después él saliera con su genial idea de "si no estás conmigo, me suicido". (Patético) Claro que no sólo había sido su fracaso amoroso con ella, sino que también había quedado en la ruina por tratar de comprar su amor y se había peleado con todos sus amigos al haber asesinado a uno de ellos al llevarle serenata a la chica ésta en cuestión. (No lo asesiné, él cométió la idiotez de lanzarse contra mi navaja)
Y yo me enamoré perdidamente de él. De su inteligencia, de su astucia y perseverancia rayando en lo idiota. Pero yo también lo traté muy mal, diciéndole que ella lo amaba pero no podía estar con él por x o y, era la mensajera de la chica. No sé porqué hice eso. Al final, le declaré mi amor, sólo para que me mirara con los ojos llenos de lágrimas y me abrazara. Recuerdo que me susurró al oído: "Me voy a matar". Se me cayó el alma a los pies y no pude arrodillarme y rogarle que se quedara conmigo, que ella no valía la pena, pero su perseverancia idiota lo cegaba.
Ese día regresé a mi casa pensando en el mal que había causado y peor aún, en el mal que me había causado indirectamente... Pasaron los días y yo temí lo peor, cuando llegando a mi casa encontré una nota escrita en el mismo papel con el cual él le escribía cartas de amor a mi amiga y a su verdugo.
"Ve a la ruta 37 a las 3 am en punto si la respuesta es sí. Si es negativa, sólo llama a la policia para avisarles de un carro explotado con alguien adentro, para que no sospechen de tí, enséñales esta nota. También quiero que se la enseñes a ella, como mi última venganza sé que ella es muy egoísta y esto será como una estocada para su orgullo.
Tienes razón, yo debo estar contigo, sin embargo mi corazón no es mío todavía le pertenece a ella (Cursi...) tengo una esperanza y es la de que si llego al punto de mi desesperación y tú me salvas, tal vez desarrolle alguna clase de apego hacia tí, como cuando las chicas se enamoran de su salvador en un accidente trágico. ¿Vendrás a la ruta 37 a intentar salvarme para que me enamore de tí?
Pondré una bomba en mi carro y la haré estallar encendiéndolo."
Es un idiota. Pero más yo al haber venido.
200 m.
3.00.00
Puedo ver una luz anaranjada. Por dios, no. Dame un poco de tiempo, por favor. Corrí más rápido aún cuando ya no sentía las piernas, mi carro se había descompuesto en el kilómetro 35, misteriosamente se quedó sin gasolina justo cuando el día anterior había llenado el tanque. Empecé a llorar silenciosamente, no tenía energías para gritar. Sin embargo pude correr más. Mi corazón tampoco ayudaba, estaba fibrilando y no era sólo por el agotamiento. Debí de haberlo dejado que se achicharrara por cabrón, hacerme sufrir tanto, hacerme correr y encima de todo hacerme sentir ridícula como en una novela barata y de mal argumento. (Sería una buena historia después de todo)
100 m
3.00.30
No escuchaba los alaridos de dolor, ¿significaba que ya estaba muerto? ¿por qué había escogido la ruta 37? (Porque aquí fue cuando la vi por vez primera, ella había atropellado un conejo y se puso a llorar en medio de la carretera yo me detuve al verla tan desprotegida y ofrecí acompañarla a casa, ahí empezó esta espiral decadente). Tenía que haber sido un inicio melodramático, así eran esos dos. Y yo me enamoré de él de una manera peor, siendo yo la achichintle de ésta fille fatale, me encariñé con su dolor y vi en él lo que ella no veía porque no podía ver a través del espejo que siempre cargaba para ver su lindo rostro.
50 m
3.00.50
Ya podía ver el carro, pero no era el suyo sino el de ella. ¿Qué demonios está pasando?. Sin embargo no estaba en llamas. ¿Acaso ella también había recibido una nota similar?. Me acerqué lo más rápido posible pero tropecé con una caja de herramientas tirada y caí en algo similar a un hoyo. (En tiempos de guerra, cualquier hoyo es trinchera)
3.01
Se escuchó una gran explosión. El calor era insoportable y empecé a vomitar más, escupiendo entre el polvo y las cenizas, ésta no me había hecho nada por estar en la trinchera ésta. No podía levantarme y empecé a berrear gritando su nombre, ¿por qué no me había dado más tiempo? Él sabía que yo lo amaba.
-¡Imbécil!- me desgarré la garganta.
-No eres muy observadora- escuché detrás de mí, su voz delgada y áspera... Me acerqué sin palabras, sin aliento y le di una cachetada (debí de haberlo golpeado con el puño).
Me besó y justo en ese momento me di cuenta de que él no me iba a corresponder así de fácil. Por eso había hecho todo eso, para que comprendiera cuánto había sufrido por ella y quererlo de verdad sin llamarlo patético y sentirme igual.
(Patéticos los dos)

Epílogo.

¿Cómo hiciste explotar el carro si la bomba se activaba al encender el carro?
Claro que no hice una bomba, no soy tan inteligente sólo le eché gasolina al auto y desde lejos le aventé un cerillo.
¿Eso funciona?
Funcionó ahorita.
Idiota.

Comentarios

  1. Una historia muy buena, hermosa.

    Nos gustó mucho el como narras a varias voces, aunque nos quedó un detalle a discutir; la pequeña censura en una fraccion. Irrelevante en fin, disfrutamos no solo leyendola, sino comentandola.

    Espero algun dia vivir una relacion tan enfermiza, y al mismo tiempo, tan atipica.

    Hasta que nuestros caminos se crucen de nuevo

    Sahuo

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