Mi wallpaper actual

[...]
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido:

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado
.
Amor constante más allá de la muerte, Francisco de Quevedo y Villegas



Hacia el cielo delirante, miras lejos,
apuntas a lo indefinido, a lo imposible y a lo extraño
en sus órbitas que se siguen infinitas,
como dos serpientes mordiéndose las colas
es ahí donde tu ojos se pierden entre los colores,
los fuegos artificiales, la humareda nebulosa.
-Es el espacio, es el cielo que pende sobre nosotros,
son los planetas vibrantes y las estrellas moribundas
que con su fulgor pasado siguen vivas a pesar de que
algunas ya hayan muerto... Son las nebulosas que danzan
en figuras azarosas, a las cuales nombras con caprichos
de tu imaginación entusiasta, son los pulsares que palpitan,
marcan el paso de la lenta respiración de éste universo egoísta-
-¿Y los hoyos negros?- me preguntas
¡Si te contestara con lo que ahorita pienso!
¡Te diría que son tus ojos! Me atraen inevitablemente y seguramente
me podría perder en ellos, es típico de un poeta decir eso de los ojos,
pero el magnético fulgor con el que danzan las tinieblas, y que infantiles
se mecen entre la desvalida cascada que representan tus pestañas,
¡Qué otro suceso, fenómeno tan bizarro, tan lejano y a la vez tan cercano,
¿podría semejarse a ese evento efímero y fugaz que es tu mirada?!
¡Apuesta a lo que quieras, viaja eternamente entre el vacío,
lucha por cenizas perfumadas que alegan seguir siendo por haberse quemado
enamoradas!

Comentarios

  1. me estaba gustando, hasta la mitad.... y después, plaf!
    :( otra vez el siglo 19 colandose por ahí.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Habla, no te ocultes en tu corazón (Speak, don´t hide within your heart)

Dolor

Popurrí