Chilean Recluse Spider
As indicated by its name, this spider [the chilean recluse] is not aggressive and usually bites only when pressed against human skin, the serious bites form a necrotising ulcer that destroys soft tissue and may take months, and very rarely, years to heal, leaving deep scars. The damaged tissue will become gangrenous and eventually slough away. Initially there may be no pain from a bite, but over time the wound may grow to as large as 10 inches (25 cm) in extreme cases. Bites may take up to seven hours to cause visible damage.
La luz del sol era mucho más fuerte en esa parte del mundo. Aunque llevaba las gafas oscuras pude ver su mirada de descontento. No quise detenerme, el paisaje era demasiado bonito como para distraerme con esas cosas así que dejé pasar ese sentimiento de desolación y lo sustituí por el de admiración ante la verde cordillera.
-¿En qué piensas?- me preguntó con su característico acento. (Días después, yo anhelaría por no escucharlo más en ninguna persona)
-En nada, simplemente camino- respondí. Yo sabía que su pregunta era más cordial que de genuino interés.
Lo observé caminar por el polvoso camino con un palito de madera entre los dedos, buscando tarántulas entre la tierra. Con algo de hastío lo seguí en una empresa que se me hacía romántica por mi situación pero que tiempo después juzgaría de absurda. Cerré los ojos y me armé de valor...
Cuando los abrí habían pasado 24 horas. Me encontraba entonces sentada en una escalera de piedra, con los sentidos embotados por el alcohol. El sol seguía inclemente, "Dicen que el agujero de la capa de ozono se encuentra por aquí" pensé mientras trataba de concentrarme en algún punto del suelo. Dos primaveras eran demasiadas para mí.
Respirando el aire que tan lejos quedaba de mi casa, fui interrumpida por su misma voz, condescendiente y a la vez molesta, preguntándome el porqué de mi actitud.
Realmente no quería responder a esa pregunta. Pero su insistencia me molestó.
-¿Crees que después de haber viajado miles de kilómetros, al otro lado del mundo hacia el sur, no tendría que recibir yo algo más que una formal bienvenida?- las palabras que salieron de mi boca no fueron tan coherentes ni tan racionales. Es más, se quedaron atrapadas y balbuceé sólo tonterías etílicas.
La noche había caído y mis sentidos no hacían más que empeorar. Miré las estrellas que en mi hogar no podría ver.
"¿Sabías que las estrellas que se ven desde el hemisferio norte son las de afuera de la galaxia y las del hemisferio sur son las de adentro?" Cuando me lo dijo sentí como si el cielo quisiera absorberme, llevarme al agujero negro de su centro. Tuve que sujetarme de lo más cercano para que la sensación desapareciera. Y lo más cercano era él...
Tanto odié el que las palabras se quedaran en mi boca que no pude más que forzarlo a besarme. Para después escupir de puro despecho antes de subirme al avión.



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