Continuación
Empezaba a oscurecer. La temperatura bajó drásticamente cuando el último rayo de Sol se vió en el horizonte. Tenía que construir un lugar (temporal al menos) dónde pasar la noche. En las tierras del sueño era muy sencillo obtener cosas, dependía de la cantidad de imaginación de quien estuviera dentro. En eso yo no tenía ningún problema. Lo difícil era que la permanencia de las cosas dentro del mundo dependía de la estabilidad mental de quien las creara. Y ahí era dónde yo fallaba. Por esa misma razón se había desmoronado mi anterior hogar... Ahora vagabundeaba por el mundo del sueño, no tenía idea hacia dónde ir. En cierta manera yo había sucitado que todo esto pasara... Pero mejor me ponía manos a la obra. Me levanté del pequeño banco que había creado y extendí mis manos. Esta vez no quería un edificio que me resguardara de todos, quería una adorable casita que invitara a la gente a pasar. ¿Pero cómo luce una casa así? Empecé con el jardín, pero no sabía qué flores plantarle... Me ...