Reflexiones sobre el Frío

Hace mucho que no pensaba en el frío, siempre creía que sólo era una baja en la temperatura, pero... no es así.
Inhalar una bocanada de aire frío calma mis vísceras, tranquiliza mis entrañas; baja los niveles de mi adrenalina.
Aunque estos días no pase nada interesante, siempre es buena tomar esa bocanada al iniciar el día; sentir la vida interna al compararla con la helada respiración, sentir que se calan los huesos, sentir que se van a caer.
Mis alas se abren cada vez que siento el helado tacto de la atmósfera; y pensar que he considerado la opción de que esta realidad sea sólo un apéndice de mi imaginación; el frío siempre me devuelve a la realidad de un modo gentil y sensible; el frío siempre ha sido mi aliado; ¿no lo crees?
Dejo que el frío me absorba, dejo que el frío me posea; envolvente bufanda alrededor de mi alma; calma mis pasiones, y apaga mis ardores; frío helado y oportuno.

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