Los dedos del Metro

Las líneas del metro son como grandes dedos sobre el suelo, estirándose sobre éste en lo máximo de su largo... Cada estación es una falange, lo que lo convierte en una mano de un mutante con polidactilia.
Cada vagón es una venita, y nosotros somos una célula dentro de éste. Cuando hay mucha gente, las células se agolpan en una sola masa informe dentro de la venita.
Y cuando uno sale del metro recupera su cuerpo.
Es bueno sentirse un individuo, y no otra célula dentro de otro.
¿Pero... será de verdad?

Comentarios

  1. la misma sensación de individualidad está comprometida a nuestra imagen de ser y espacio, mientras no creamos que estamos será dificil creer que somos.

    buen escrito, imaginativo

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