Carne Colgada

Pedazos de res, colgando, como columpios escarlatas
siguen el vaivén de mis pensamientos, sangrando,
marcan en el piso de mi cuarto mapas y laberintos
como venas en mi carne, ¡deténganse, maldita sea!

¡Se aferran a los garfios fríos y metálicos pues temen perderse
en esa infinidad de caminos bifurcados que ustedes mismos dibujaron!

Cuélgame del cuello o atraviésame las palmas,
lléname de estigmas o desgárrame los labios pero sácame,
sácame de este jardín de camelias desfloradas
que con la luz viva del sol y la suave brisa cotidiana
descolorió sus rojas notas hasta dejarlas casi blancas.

Píntalas de nuevo, rojas como heridas sin cerrar,
y palpita junto a mi, danzando y meciéndote desde el techo
como pedazos de carne colgada casi fresca, casi viva
sufriendo junto a mí, gozando desde arriba...

Comentarios

  1. No dejas de sorprenderme con tu siempre justo material, aunque creo que ya lo sabes

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Hogar Roto

Habla, no te ocultes en tu corazón (Speak, don´t hide within your heart)

Popurrí