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Mostrando entradas de agosto, 2013

Sigues siendo el gatito imperial

La Princesa sábado estaba limpiando su cocina cuando tocaron a su puerta, ella dejó el mandil, la esponja y la cubeta en el suelo y caminó para abrir. Miró a través del agujero, era el Coronel. -¿Qué quieres? Pensé que ya no ibas a hablarme por un buen rato- le dijo algo molesta. Sí, había llorado pero el orgullo era demasiado y no quería que él pensara que ella era débil. Decidió hacerse la ruda. -Estaba un poco sacado de onda- Ella se recargó en la pared y luego sacó un cigarro de la cajetilla que tenía en una mesita al lado de la puerta.             -¿Por qué no querías jugar conmigo?- preguntó ella en un tono seductor mientras lo miraba, él había recargado una mano en la puerta y miraba hacia abajo, cuando escuchó la pregunta levantó la cabeza.             -Tengo mucho que arriesgar, tú eres la única que está sola aquí, recuerda que yo ya tengo a alguien-  ...

Imperial Kitten, princess

La Princesa Sábado lo miró pensando que su mirada iba a ser suficiente para que él cayera ( esas cosas no funcionan en la vida real) con una mano le tomó el rostro al Coronel y... [La princesa estaba recostada en su cama y comenzó a dejar volar su imaginación. Su corazón de repente se sintió 4 años más joven, cuando ella estaba en el núcleo de la adolescencia y todo parecía simple: sé tú mismo, sigue tus sueños. Ahora en la entrada de la adultez todo se complicaba. Las relaciones tanto amorosas como de amistad y familiares, se retorcían en sí mismas como el humo que salía del incienso de su cuarto.  Sintió como si pudiera mudarse a la mentalidad de cuando tenía 17 o decidir quedarse y enfrentar la realidad: Hacer nuevos amigos, dejar de quejarse tanto....  Y aún así escogió la adolescencia. El Coronel estaría trabajando en esos momentos y el día anterior le había que a pesar de que todavía se sentía atraído hacia ella, no iba a hacer nada ni permitir que ella lo hicie...

El origen del nombre de la princesa sábado

A veces ella se quedaba en silencio, mirando desde la ventana al paisaje que inmóvil, le parecía bonito. ¿Qué le diría esta vez? En esa parte del mundo no nevaba y hubiera estado bien que pudiera, para añadirle drama a la escena pero no. El mundo real a veces era aburrido y el único drama lo portamos por dentro. La tragedia no viene enmarcada por un telón de mármol ni una daga sangrante. -Ojalá y yo no fuera tan exagerada, ¿sabes? De seguro piensas que soy una perdedora por haberme puesto así sólo por una simple invitación a una fiesta- dijo por fin mientras se señalaba el rímel corrido de los ojos. Él asintió en un gesto que denotaba un "no te preocupes" -Ojalá y yo pudiera tener el autocontrol y el equilibrio que tú tienes-  -Vamos, no pienso que seas una perdedora, jamás lo he pensado. Eres muy sensible pero todos hemos tenido momentos así, tal vez sí eres exagerada y berrinchuda pero no es un defecto muy grave. Tú puedes seguir adelante, todo saldrá bien- Ella si...

La Princesa Sábado y el Coronel en un día lluvioso

Ella lo miró con ojos llenos de tedio y a la vez, una chispa de malicia se asomaba en ellos. Estaba aburrida y quería jugar un juego. -Dime, Coronel- musitó con el rostro recargado en su puño, el cabello le caía como un telón negro de teatro hasta el brazo del sillón, donde se doblaba en sí mismo. Él levantó la mirada desde el antecomedor, el humo del tabaco y el vapor del café se mezclaban, viciando el aire. -¿Nunca te preguntaste cómo sería besarme?-  Los ojos de él se mostraron primero inquietos y luego se apaciguaron. -¿Por qué lo preguntas? -Porque yo hace tiempo que no beso a alguien- -¿Y pensaste que ésa era una buena forma de pedírmelo?- -No estoy pidiéndote nada. Estoy aburrida y quiero platicar, es todo- Como siempre, de ella emanaba un aroma a algodón que él percibió tan cercano a pesar de todo el humo en la habitación. Recostada entre los mullidos cojines, parecía un gato negro retozando frente a una chimenea. -Sí- contestó él al fin -Sí me lo h...