No pasa nada si te extraño. Nada ajeno al sabor de hojas de naranjo que me invade la lengua, quiero que se vaya, que me deje en paz, de azotarme contra el recuerdo de tenerte aquí. Son sinsentidos, ¿qué más da? Si lo lees o lo intuyes, la verdad es que te extraño tanto que pienso que durará semanas antes de que empiece a curar, naturalmente se curará. 
Sabes que no durará tu recuerdo más que el de los otros, pero ahorita, te regocijas en saber, que nadie más te suplirá más o menos durante un mes, hasta que me empiece a cansar de estar aquí. Pero me está matando antes de mejorar, quiero que lo sepas.
En la azotea con el cielo despejado, con las colinas cortadas por un viento gélido y el sol desmayándose, ¿crees que me oiga?
Nadie peleará por mí, no tienen razón o motivo, no ganarían nada. No soy ni un trofeo ni quiero, pero a veces sueño con serlo hoy. Tiene su encanto el no dormir. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Habla, no te ocultes en tu corazón (Speak, don´t hide within your heart)

Dolor

Popurrí