¿Qué más da la herida de tu bélica crueldad?
Tus dedos ahorcándome y tu navaja entre mi costillar, si mi sangre es tinta y mi aliento, versos.
Mi anterior tranquilidad, jaula de oro de donde tú me has desterrado. Tú y tus maniáticos intentos la cerradura han violado.
Otra vez, muriéndome de a poco, rasgándome el rostro en intensa actividad, sólo muere el que ha vivido y me quitas hasta el último suspiro.
¡Tú con tus intentos de homicidio, has revivido éste cadáver de vampiro!
Fuente de mi desazón,
título de mi agonía,
¡¿Qué más da que me hayas devorado el corazón
si me has devuelto a la poesía?!
Muy bueno! Este parece que lo escribiste hace tiempo, ¿es así o sólo fue un sentimiento que regresó?
ResponderEliminarUn sentimiento que regresó y que parece no se repetirá... No sé si sea bueno o malo :S
ResponderEliminarMmm, quizá el que sea bueno o malo dependa de cómo sea el sentimiento que tengas y qué es lo que ha provocado anteriormente en ti.
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