Dolor

Debes entender que no puedes castigar a nadie con tu propio dolor. El dolor es algo personal, es algo solo tuyo, es el epítome del egoísmo. La felicidad se puede compartir pero no el dolor.

Ponerte triste, pensando que eso hará recapacitar a quien te hizo daño es inútil y es una pérdida de tiempo. A nadie le importa tu dolor y a nadie le afecta. Ese patetismo no tiene otro propósito más que justificar tu dolor, pensando que es una cruzada o que trasciende su verdadera naturaleza: tu dolor.

Tu dolor no puede ser un espectáculo. Tu dolor es solo una señal de que algo no está bien y si te enfocas en cómo reaccionan los demás ante él pierde el sentido, el dolor te está diciendo a ti qué te pasa. Tienes que ver hacia dentro cuando te duele, no hacia afuera. No hay audiencia. Tú eres el destinatario y el remitente.

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