El estanque y la salamandra
Helado se ceñía bajo el horizonte
un estanque de congelado toque
mientras una salamandra ensimismada
observaba el agua hipnotizada
Ésta inflamada de amor
entre suspiros pregonaba
"Tu navaja superficie me devana
y tu ártico aliento me desgarra
violento actúas sobre el ascua
que de mi piel exhala mi alma"
"Me devano el pensamiento
inútilmente creyendo
que un estanque nórdico
aceptaría una salamandra
Y aún cuando las termitas azules
que salen de las ventanas de mi alma
de ti parezcan las hermanas
y saboreé en ellas un reflejo tuyo
jamás podría inundarme en ellas
sin corroerme entero el pellejo
Anhelo tanto actúar en contra
de mi febril naturaleza
dejas las lenguas de fuego, las ascuas
las llamas y la hoguera
y nadar, flotando a la deriva
como un reflejo en tu piel tan cristalina"
El estanque, sin inmutarse siquiera
besando al cielo, al viento, a la tierra
desplegaba su magnífica belleza
mientras el reptil ínfimo se sentía
por estar compuesto de otra naturaleza
"Sin embargo simplemente logro
enturbiar las aguas que tanto adoro
manchar su inmaculada superficie
sin llegar jamás al fondo"
El estanque molesto se agitaba
al ver su tranquilidad acechada
por un despreciable ser de llama
ser de ascua, víscera exagerada
La salamandra, inmensamente derrotada
sólo alcanzó a murmurarle por el llanto ahogada:
"Y me quedaré en tu costa condenada
a ver como nadan alegremente en tu lecho
aquellos que al corazón aún no les has deshecho"
un estanque de congelado toque
mientras una salamandra ensimismada
observaba el agua hipnotizada
Ésta inflamada de amor
entre suspiros pregonaba
"Tu navaja superficie me devana
y tu ártico aliento me desgarra
violento actúas sobre el ascua
que de mi piel exhala mi alma"
"Me devano el pensamiento
inútilmente creyendo
que un estanque nórdico
aceptaría una salamandra
Y aún cuando las termitas azules
que salen de las ventanas de mi alma
de ti parezcan las hermanas
y saboreé en ellas un reflejo tuyo
jamás podría inundarme en ellas
sin corroerme entero el pellejo
Anhelo tanto actúar en contra
de mi febril naturaleza
dejas las lenguas de fuego, las ascuas
las llamas y la hoguera
y nadar, flotando a la deriva
como un reflejo en tu piel tan cristalina"
El estanque, sin inmutarse siquiera
besando al cielo, al viento, a la tierra
desplegaba su magnífica belleza
mientras el reptil ínfimo se sentía
por estar compuesto de otra naturaleza
"Sin embargo simplemente logro
enturbiar las aguas que tanto adoro
manchar su inmaculada superficie
sin llegar jamás al fondo"
El estanque molesto se agitaba
al ver su tranquilidad acechada
por un despreciable ser de llama
ser de ascua, víscera exagerada
La salamandra, inmensamente derrotada
sólo alcanzó a murmurarle por el llanto ahogada:
"Y me quedaré en tu costa condenada
a ver como nadan alegremente en tu lecho
aquellos que al corazón aún no les has deshecho"
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