Imperial Kitten, princess
La Princesa Sábado lo miró pensando que su mirada iba a ser suficiente para que él cayera (esas cosas no funcionan en la vida real) con una mano le tomó el rostro al Coronel y...
[La princesa estaba recostada en su cama y comenzó a dejar volar su imaginación. Su corazón de repente se sintió 4 años más joven, cuando ella estaba en el núcleo de la adolescencia y todo parecía simple: sé tú mismo, sigue tus sueños. Ahora en la entrada de la adultez todo se complicaba. Las relaciones tanto amorosas como de amistad y familiares, se retorcían en sí mismas como el humo que salía del incienso de su cuarto.
Sintió como si pudiera mudarse a la mentalidad de cuando tenía 17 o decidir quedarse y enfrentar la realidad: Hacer nuevos amigos, dejar de quejarse tanto....
Y aún así escogió la adolescencia.
El Coronel estaría trabajando en esos momentos y el día anterior le había que a pesar de que todavía se sentía atraído hacia ella, no iba a hacer nada ni permitir que ella lo hiciera.
La princesa maldijo en silencio porque sólo dos meses antes, él le había insistido en ser más que amigos con un tono que delataba su interés por algo sexual. Ella se negó en el momento. Pero ahora no sabía si odiarlo o que le siguiera gustando.
El coronel iba y venía a escena, al igual que el señor Medianoche.
Tal vez era hora de hacer nuevos amigos...]
... lo besó en los labios.
Para su sorpresa, él la apartó con un gesto de confusión.
-¿Qué te pasa?-
Ella palideció pero recuperó el aliento rápidamente
-Creo que yo... fracasé como femme fatale- contestó intentando recuperar terreno
-¡No eres una femme fatale, Sábado! Eres una niña berrinchuda y caprichosa que ahorita está aburrida pensando que estar de vacaciones es estar sola. ¿Crees que es bonito para alguien que sí sabe de la soledad que alguien se queje a lo estúpido? De verdad, Sábado, cada vez eres más infantil...- exclamó él antes de salir de la sala y dirigirse a su apartamento.
Ella se quedó parada frente a la ventana y el portazo se oyó poco después.
Y ahí, en el lugar en donde estaba, rompió a llorar.
Sí, eso falta. Fe de erratas, gracias
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