La hiedra
Yo soy tu hiedra, de ti yo me alimento
y aunque me quiera deshacer de tí
estoy enredada desde adentro,
te vas conmigo si me decido a salir
Creéme que no es a propósito
yo no elegí crecer a partir de tu esencia
pero ya que te probé no puedo dejarte ir
y cada giro que doy es un suspiro menos de ti
Me conoces desde que me creíste
otra pequeña flor que se alojaba a tu sombra
y como ésta, frágil me creías, me querías destrozar
sin embargo, mi fuerza fue creciendo
y extrañado preguntabas "¡quién se atreve!"
mientras yo tu corteza resquebrajaba
al verte en desventaja, árbol centenario,
quisiste mi amistad ganarte
aún cuando antes tanto daño infligiste
sólo porque ahora yo no te necesito
al crecer tanto a partir de tus despojos
ahora tú me necesitas como soporte
como tu columna como tu médula.
¿Dudas de lo que puedo hacer?
Duda lo que quieras, de mí
de tu existencia, pero ojalá
y al final vieras que es sólo
mi naturaleza de hiedra.
Si tratas de un tajo cortarme
cree que volveré a crecer
volveré a comer y a enredarme.
Duda de lo que quieras,
pero jamás dudes
que te quise, en alguna
retorcida
manera...
Niega lo que quieras,
refuta como puedas
a mí dime lo que sea
pero aquí sigues
aquí donde me ves.
Aquí donde antes estabas
ahora estoy yo.
y aunque me quiera deshacer de tí
estoy enredada desde adentro,
te vas conmigo si me decido a salir
Creéme que no es a propósito
yo no elegí crecer a partir de tu esencia
pero ya que te probé no puedo dejarte ir
y cada giro que doy es un suspiro menos de ti
Me conoces desde que me creíste
otra pequeña flor que se alojaba a tu sombra
y como ésta, frágil me creías, me querías destrozar
sin embargo, mi fuerza fue creciendo
y extrañado preguntabas "¡quién se atreve!"
mientras yo tu corteza resquebrajaba
al verte en desventaja, árbol centenario,
quisiste mi amistad ganarte
aún cuando antes tanto daño infligiste
sólo porque ahora yo no te necesito
al crecer tanto a partir de tus despojos
ahora tú me necesitas como soporte
como tu columna como tu médula.
¿Dudas de lo que puedo hacer?
Duda lo que quieras, de mí
de tu existencia, pero ojalá
y al final vieras que es sólo
mi naturaleza de hiedra.
Si tratas de un tajo cortarme
cree que volveré a crecer
volveré a comer y a enredarme.
Duda de lo que quieras,
pero jamás dudes
que te quise, en alguna
retorcida
manera...
Niega lo que quieras,
refuta como puedas
a mí dime lo que sea
pero aquí sigues
aquí donde me ves.
Aquí donde antes estabas
ahora estoy yo.
Por eso me alegra tener dextrocardia ¿No es asi dama de la suerte?
ResponderEliminar