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Mostrando entradas de octubre, 2013

¿Qué es eso?

"¿Qué es eso?" me preguntaron un día que el corazón se me veía, "¿Qué es eso?" preguntaron con curiosidad. "Nada, es simplemente el alma que se me acaba de escapar", "¿Y por qué está tan vibrante, por qué tiembla al caminar?" "Porque así es como me hicieron, no puedo salir sin estremecerme de pies a cabeza por alguna emoción rebelde" "Ah" sólo me replicaron y siguieron su camino. Yo seguí el mío por igual, tratando de que la vida no se me saliera por el esternón. "Estoy triste" le dije cuando salió por completo de mi costillar, el corazón se me quedó viendo con sus ojos grises antes de empezar a hablar. "Lo sé, no es bueno para nosotros esta cruel soledad, dentro de ti habita un abismo y ya no lo puedo soportar"  "Pero ya ves cómo es la gente" le supliqué para que no se fuera "Toma tiempo que te quieran conocer, ¿por qué no esperas un poco más?" "Tal vez tú puedas esperar, pe...

Ave del color del Atlántico

A M. S Ave azul, yo te observo esperando en el parque, tú también me has visto aquí, aguardando por nadie. En la copa de un árbol, te escondes entre las ramas,  y yo me aíslo para verter las lágrimas que tú no derramas. Pájaro azul, compartimos una especial soledad, yo te conozco el alma y tú mi ansiedad, aunque jamás te haya visto de cuerpo completo tengo mi oído de tus historias repleto. Mi corazón es tuyo, pequeño pájaro azul pero dime, tú que has llegado desde las tierras del sur, ¿Sabes a dónde huir de los inclementes canarios, cuándo pararán tus incesantes calvarios? Yo estoy aquí, atrapada en mi aislamiento una jaula hecha de gravedad y cemento, tu brillante plumaje me llena de alegría y lo veo sólo a ratos dada tu lejanía. Realmente no importa, ave del color del Atlántico, si mi cariño parece salido de un cuento fantástico, tú eres una isla en medio de un mar congelado, a pesar de nunca poder tenerte en la mano. Pájaro az...

Situación Contrafáctica I (Cuento con estilo Quiroga)

La conoció en uno de los tantos seminarios que hacen en el centro de investigación. Una muchacha de cabello largo y gafas disimulando unos grandes ojos negros con largas pestañas. Preguntó a uno de los asistentes quién podría ser ella: -Suele venir muy seguido- -Es linda- dijo Vallejo mientras se sentaba justo enfrente de ella, quien no quitaba la mirada del gran ventanal que daba al páramo. -¡Qué va! Es bonita, sí. Pero no le habla a mucha gente, suele venir y mirarnos a todos sin gesto alguno. Después de la plática siempre es la primera en irse- contestó antes de salir por un poco de café. Vallejo no pudo ocultar su interés por la joven callada. "Será tímida, mejor, valorará más el que yo le hable" pensó mordiendo el bolígrafo. El seminario estuvo bien pero Vallejo sólo esperaba el momento en el que ella dijera palabra alguna, al menos así podría conocer su nombre. Pero no interrumpió, sólo tomaba cuantiosas notas, a veces incluso cuando el seminarista no decía n...

Canción para mí misma.

Déjame ver, niña o mujer, de nuevo en tus ojos al Sol renacer, que la luz de tu sonrisa, ilumina todos mis días. Si es que estoy aquí, es simplemente para verte feliz, que si escucho tu risa, escucho la música de los orbes, no tienes por qué sufrir, no tienes por qué temer, siempre estoy contigo, intentando abrazarte. Si no lo ves es porque estás llorando. El amor y el cariño son flores muy delicadas no crecen en cualquier jardín ni en una sola estación. Yo quiero darte la flor más tierna que pueda cosechar, pero necesitas darme tiempo, necesitas dejarme saber más de ti. Déjame ver, niña o mujer, de nuevo en tus ojos al Sol renacer, que la Luna que se asoma en tu alegría es para mí la felicidad. Mi cariño hacia ti es sincero, eres todas las aves que migran a mí, tienes que confiar. Si bien no es como tú anhelas, eso es porque no sabes siquiera qué desear. Yo te digo, sólo déjame quererte, deja que mi cariño te acaricie, no llores más, no dejes que el sufrimiento se c...
Queridos lectores: Como habrán visto, la saga (?) sobre 'El Palacio de la Soledad' ha llegado a su fin. Un día simplemente me dejaron de dar ganas de escribir sobre él, sencillamente se me acabaron las historias que contar acerca de la Princesa Sábado. Sin embargo, debo anunciarles que estoy trabajando en un proyecto que vengo delineando desde hace mucho tiempo. Algunos de ustedes seguramente lo conocen, es una novela hardboiled detectivesca, protagonizada por Raúl Castañeda.  Les diré que la trama está siendo pulida y aumentada de manera substancial y además, he mejorado la redacción y el tono. He leído varias cosas como marco teórico.  Pronto tendrán la oportunidad de leerla, estoy bastante entusiasmada con ese proyecto.  Así que permanezcan atentos a las actualizaciones, tal vez no sean tan recurrentes como lo habían sido las de la Princesa Sábado pero les aseguro que les gustará y se quedarán enganchados con las aventuras del detective Raúl Castañeda.  ...

La caída del Palacio de la Soledad

Querido Coronel: Ya no puedo soportar vivir aquí. Tú no puedes (quieres) darme lo que yo quiero (necesito) y sin eso, simplemente la vida en este lugar es insoportable. Sin embargo, no es para que te ufanes tanto, el señor Viernes también influyó en mi partida. Hace semanas que no lo veo ni platico con él... Los inquilinos de abajo simplemente me retiraron la palabra (y no es que sus pláticas hayan sido las más profundas y reveladoras de mi vida, pero eran interacción humana) y los prometidos de Siam me mostraron en lo que me puedo transformar si sigo viviendo aquí. Y eso es lo último que deseo. Tal vez seas mejor persona de la que (por alguna razón) aparentas ser. Tal vez te agotes en tu actitud de chico malo y hombre rudo (viejo lobo de mar), no lo sé, nunca me dejaste descubrirlo... No soy tan ingenua como para pensar que, si llegaras a encontrar esta carta, corrieras hacia mí en el aeropuerto, de repente sabiendo que me quieres después de una epifanía. Esto no es una novela, y...

Antes del cumpleaños de la princesa Sábado

La princesa casi casi podía oír a su terapeuta diciéndole: "¿Y de verdad, querrías pasar el tiempo con esas amibas?" Y sí, al menos un rato. La soledad es canija y más quien la aguanta. "Lo sé, lo sé. Siempre hablando de lo mismo, La Soledad, de este maldito palacio y lo mal que me trata, el frío que hace y el agua que me ahoga. Pero, es mi casa y puedo hacer lo que se me pegue la gana, ¿o no?, y tengo 21 años, creo que es normal que quiera pasar el tiempo con gente de mi edad. Aunque no conozca a nadie, aunque a nadie le importe un maldito comino y la mitad de otro el celebrar que seguí aquí otras 52 semanas. Tal vez es demasiado pronto decir eso, al final, todavía no cumplo años... Todavía faltan 2 días. Pero hoy es viernes y podría estar afuera, celebrando, peores pretextos he escuchado para salir. Pero... ¿pero? por alguna razón (que seguramente conozco muy bien) no lo estoy. ¿Debería dejar que eso me afecte? Otras cosas me han pasado, más dolorosas, más estresantes...
El día estaba despejado, los volcanes se veían perfectamente recortados, con sus puntas blancas, llenas de nieve, con un encanto típico de los dibujos infantiles. Había varias nubes en el cielo, todo el ambiente parecía una representación pictórica, en este caso, una pintura al óleo.  La princesa estaba sentada encima del lavadero de concreto, estaba fumando. Desde hacía ya varias semanas que el señor Viernes no se aparecía por ahí. El Sol calentaba de una manera suave y delicada, como les decía, todo parecía una pintura, y el sol acariciaba las superficies como en un cuadro impresionista. Ella entrecerró los ojos y suspiró. El Coronel no se veía particularmente interesado en ella.  "¿Qué demonios estás haciendo?" se preguntó a sí misma. "Es obvio que no dejará su relación por ti, por muy a distancia que sea, por mucho que diga que le gustas, por mucho que te guste a ti estar con él. ¡Qué pasa! ¿Te estás engañando? De nuevo, ¿no crees que mereces ser la musa de al...

Las Reinas Roja y Negra. (Estudio de pensamiento de Raúl Castañeda)

Realmente estaba confundido. Conocía a ambas mujeres pero sólo una de ellas tenía todavía el agridulce aroma de la incertidumbre.  La más grande era violenta, abiertamente agresiva y dura, tenía amigos y era culta pero no excesivamente brillante. Tanto sus actitudes como su propio cuerpo eran más de una mujer que otra cosa, las líneas de su rostro eran fuertes y decididas, casi siempre miraba con indiferencia o con una actitud retadora. Era callada y peligrosa, como una bestia muy sabia. Si la compara con un animal, sería como un lobo... Con esa distancia y belleza fría tan característica pero también, cercanos a los perros por su fidelidad y credibilidad.  La pequeña era una niña mimada, caprichosa y manipuladora. Mucho más inteligente que la otra (de hecho, que muchas otras personas) con un temperamento fuerte y sin embargo, sólo era violenta cuando la acorralaban. Silenciosa, reservada y un poco insegura, socialmente inepta e impredecible. Pero sumamente cariñosa ...