Canción para mí misma.
Déjame ver, niña o mujer, de nuevo en tus ojos al Sol renacer,
que la luz de tu sonrisa, ilumina todos mis días.
Si es que estoy aquí, es simplemente para verte feliz,
que si escucho tu risa, escucho la música de los orbes,
no tienes por qué sufrir, no tienes por qué temer,
siempre estoy contigo, intentando abrazarte.
Si no lo ves es porque estás llorando.
El amor y el cariño son flores muy delicadas
no crecen en cualquier jardín ni en una sola estación.
Yo quiero darte la flor más tierna que pueda cosechar,
pero necesitas darme tiempo, necesitas dejarme saber más de ti.
Déjame ver, niña o mujer, de nuevo en tus ojos al Sol renacer,
que la Luna que se asoma en tu alegría es para mí la felicidad.
Mi cariño hacia ti es sincero, eres todas las aves que migran a mí,
tienes que confiar. Si bien no es como tú anhelas, eso es porque no
sabes siquiera qué desear.
Yo te digo, sólo déjame quererte, deja que mi cariño te acaricie,
no llores más, no dejes que el sufrimiento se cuele en el cielo de tu rostro,
que empañe inútilmente la noche clara de tu semblante.
Si lo digo es porque si estás mal, yo no puedo encontrar la alegría,
Vamos sonríe un poco para mí.
Vamos, hazme el día una vez más,
Con tu felicidad, el mejor de mis días.
que la luz de tu sonrisa, ilumina todos mis días.
Si es que estoy aquí, es simplemente para verte feliz,
que si escucho tu risa, escucho la música de los orbes,
no tienes por qué sufrir, no tienes por qué temer,
siempre estoy contigo, intentando abrazarte.
Si no lo ves es porque estás llorando.
El amor y el cariño son flores muy delicadas
no crecen en cualquier jardín ni en una sola estación.
Yo quiero darte la flor más tierna que pueda cosechar,
pero necesitas darme tiempo, necesitas dejarme saber más de ti.
Déjame ver, niña o mujer, de nuevo en tus ojos al Sol renacer,
que la Luna que se asoma en tu alegría es para mí la felicidad.
Mi cariño hacia ti es sincero, eres todas las aves que migran a mí,
tienes que confiar. Si bien no es como tú anhelas, eso es porque no
sabes siquiera qué desear.
Yo te digo, sólo déjame quererte, deja que mi cariño te acaricie,
no llores más, no dejes que el sufrimiento se cuele en el cielo de tu rostro,
que empañe inútilmente la noche clara de tu semblante.
Si lo digo es porque si estás mal, yo no puedo encontrar la alegría,
Vamos sonríe un poco para mí.
Vamos, hazme el día una vez más,
Con tu felicidad, el mejor de mis días.
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