La caída del Palacio de la Soledad
Querido Coronel:
Ya no puedo soportar vivir aquí. Tú no puedes (quieres) darme lo que yo quiero (necesito) y sin eso, simplemente la vida en este lugar es insoportable. Sin embargo, no es para que te ufanes tanto, el señor Viernes también influyó en mi partida. Hace semanas que no lo veo ni platico con él... Los inquilinos de abajo simplemente me retiraron la palabra (y no es que sus pláticas hayan sido las más profundas y reveladoras de mi vida, pero eran interacción humana) y los prometidos de Siam me mostraron en lo que me puedo transformar si sigo viviendo aquí. Y eso es lo último que deseo.
Tal vez seas mejor persona de la que (por alguna razón) aparentas ser. Tal vez te agotes en tu actitud de chico malo y hombre rudo (viejo lobo de mar), no lo sé, nunca me dejaste descubrirlo... No soy tan ingenua como para pensar que, si llegaras a encontrar esta carta, corrieras hacia mí en el aeropuerto, de repente sabiendo que me quieres después de una epifanía. Esto no es una novela, y como me dijiste la última vez que nos vimos "Bienvenida al mundo real".
*El amanecer se anuncia con sus rosados dedos*
Coronel, de todas maneras, gracias por haberme tratado de consolar en el tiempo que estuve aquí. Pero en mi mundo, cuando le añades sexo a las relaciones interpersonales, sólo haces que se compliquen espantosamente, no quiero llegar a ese punto... Al menos, no conmigo ni ahorita.
Estoy muy segura de que sigo siendo la niña (a tus ojos soy una niña) caprichosa, insegura, que sólo sabe por haber leído mucho y vivido poco; que fui cuando pisé por primera vez este edificio.
Pero lo que yo soy, por mucho o poco que sea, es lo único que realmente tengo y no puedo malbaratarlo o andarlo ofreciendo.
Prefiero estar sola, dejarlos a todos ustedes (incluído al señor Viernes) atrás porque ninguno me valora. Tal vez sea hacer mi berrinche e irme , pero tampoco nadie me sugiere otra solución.
A efectos prácticos: Re modelaré todo el edificio, su estado es tan deplorable que no se puede arreglar con mantenimientos hechizos y caseros. A todos ustedes les daré 3 meses para que desalojen, luego comenzará todo el arreglo para que dentro de nueve meses, el edificio nuevo esté listo. Y lo rentaré.
Yo, por mi parte, me voy al extranjero, a seguir estudiando.
Como habrás entendido, este no es un "hasta pronto", ni siquiera un "hasta luego". Es un simple "Adiós".
Atentamente, tu princesa Sábado
P. S. Nunca te dije cuál era mi nombre...
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