La joven olvidada por el Mundo.
Un madrugador frío invernal cobijaba el camellón. La pálida luz del sol apenas se vislumbraba entre las grises nubes. Alicia caminaba distraída, aferrándose a su chamarra, iba camino al mercado por algo de desayunar. Su madre estaba trabajando a esas horas y su hermano, en la escuela. Ella seguía de vacaciones. Al llegar a la esquina, Alicia notó el automóvil del extraño aquél que había ido a su casa unas semanas antes. Ella se molestó mucho al acordarse de lo que había pasado y caminó más rápido. Resopló, refunfuñó y pateó el suelo. Pudo ver cómo él estaba dentro del auto, leyendo algo distraídamente. Ella volteó y lo ignoró. Suspiró y siguió caminando. Resignada a jamás encontrarle explicación, cerró los ojos y sintió el aire helado en el rostro. Cuando los abrió, el camellón le pareció más largo de lo que ella recordaba. Y más boscoso. Conforme iba avanzando, éste dejaba de parecer una calle cualquiera para parecerse más a un bosque cualquiera. "¡Maldita,...