Ya pasó

Hoy de nuevo, justo antes del ocaso,
cuando la estrella de la tarde cuelga del cielo 
como si fuera el arete de la Luna, 
le dije a un hombre joven que pasaba:
"¿Quisiera una flor para la solapa de su traje? 
Tengo rosas, gardenias y orquídeas,
se le ve tan triste su semblante"
Él me sonrió amablemente y se detuvo a observar mi jardín,
yo apresurada le abrí la puerta y todos mis tesoros presumí.
"Estas rosas son como el Sol a esta hora, estas gardenias son 
como la Luna en unas horas y estas orquídeas son como mi 
corazón todos los días" exclamé. 
Él sólo sonreía mientras las acariciaba con delicada curiosidad, 
"Dame alguna de ellas, no importa cuál, quiero lucirlas todas, son preciosas en verdad"
Rápida le di varias flores y unas hierbas, le dije que podría hacerse un té con varias de ellas. Pero él me miró abiertamente y preguntó que por qué habría de querer beber algo que le hubiera dado yo.
"¿Por qué aceptó las flores?" pregunté
"Porque las ofrecías" me dijo antes de salirse, dejando mis hierbas en el umbral, llevándose sólo las flores...
Me senté junto a los tallos rotos y vacíos, 
no pude hacer más que llorar.
"¡Pero qué lección has aprendido!" me dijeron las hierbas cortadas desde el suelo
"Ya viste que no puedes abrirle tu jardín a cualquiera, ¿qué harás con tu dolor?"
Me haré una infusión, una bebida, ¡Cualquier cosa! 
¡Al fin y al cabo, ya pasó!
"¿El hombre joven o la ilusión?"
Para mí no hay diferencia, para mí él fue los dos.

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