Not again

No podía arriesgarme a verte a los ojos. Detrás de ésta timidez, luego mi burla y al final mi cinismo (que constituían el abismo del que tanto me quejo) estaba mi núcleo, al descubierto, mi hípersensible y descarnado núcleo.
No, los ojos serían lo último que te vería. Discúlpame pero no lo haré.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Habla, no te ocultes en tu corazón (Speak, don´t hide within your heart)

Dolor

Popurrí